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Mostrando las entradas de mayo, 2021

Siendo Invisibles III

Tlaui-Cólotl Xoxotla [Segunda parte] Este mezcal no sabe a nada, dijo ella después de empinarse el caballito de cinco onzas de un solo esfuerzo. Pagó lo correspondiente y bajó las escaleras del bar sin ningún cuidado. Llegó a la puerta de salida, la empujó y vió que la lluvia no había demorado en llegar a la ciudad.  ⎯Otra vez me voy a mojar⎯ refunfuñó y salió de aquel local en la zona centro de la ciudad. En la parada del camión había sólo dos personas: un hombre de su misma edad y una anciana temerosa que con la mirada la acusaba tanto a ella como al sujeto silencioso. Se sentó en uno de los espacios vacíos a esperar la ruta correspondiente.  Diez minutos más tarde el camión llegó y ella seguía mojada hasta los interiores, y el camión chocaba en los topes por lo lleno que iba. Ella no puso excusa y subió. La anciana reclamó ir primero para no ir colgada de la puerta; sin ánimo aceptó ser la portera del camión en las siguientes paradas. El viento en su cara chocaba con cierta...

Viviendo con Ego

Tlacuache Urbano En 1949 Mental Health America declaró que mayo sería el Mes de la Salud Mental. Por esa razón esta vez quiero alejarme un poco de la prosa y la ficción, para compartir una experiencia más personal sobre uno de los procesos que más se me ha dificultado: amarme y vivir en armonía conmigo.Noviembre de 2019 fue un año crucial en mi vida. Recuerdo que en ese entonces proyectaba mis inconformidades hacia el otro –ya fueran personas, el medio ambiente, hechos, etc–. Estas inconformidades iban de las físicas (mi peso y una marca de nacimiento que tengo por el pectoral derecho, principalmente), a las emocionales, hasta las intelectuales. Sentía que ya no podía con todo lo que estaba cargando y en diciembre comencé a ir a terapia. Fue un proceso complicado, la negación intentaba ocultar la nocividad de sentimientos y pensamientos que en el fondo siempre habían existido: “no soy suficiente”, “exagero todo”, “no merezco ser feliz”. Esto provocaba que mi conducta con las personas q...

Las maestras: guías espirituales de la vida

Anahi Santana A lo largo de mi vida he tenido distintos profesores, sin embargo, ninguno me marcó tanto como las maestras. Desde la primaria tuve una que fue mi favorita, apenas tenía 6 años y esa señora fue un ángel conmigo completamente, que, el día que me enteré de su fallecimiento, me fue inevitable llorar sin importar que hubiera pasado mucho tiempo desde la última vez que la vi. En la secundaria me encontré con otra, una maestra de Artes Visuales, quien siempre confió en mí y a la vez me hizo creer en mí misma, dándome una buena razón para seguir con mi vida, debido a que, en ese entonces, tenía graves problemas de autoestima, y por desgracia, pasaba por mi mente ponerle fin a todo. En la universidad volvió a suceder lo mismo, desde un inicio no me sentía cómoda en la carrera, el ambiente que abundaba era muy tóxico, y semestres más tarde, el darme cuenta de que me había equivocado al elegirla, se juntó con mi última ruptura amorosa, provocando que cayera en una tristeza inme...

Siendo Invisibles II

Tlaui-Cólotl Xoxotla [Primera parte] Se encrespan los lab ios como persiguiendo algo. Su cuerpo, su pezón, sus labios. El sueño es complicado y atesoro, quizá, cada cosa que ha dejado. Su recuerdo dibuja profundos cielos en mis brazos, tan vastos y suficientes para agrandar el espacio que nunca habitamos. Pronuncio sílabas con relación a su nombre: Ma… So… Va... , todos son inicios, pero ninguno se acerca a más. Me falla la memoria o la boca.  Percibo el olor de la tierra mojada por la lluvia que azota afuera con tremenda amargura. Veo la luz y comienzo a contar los segundos. Dicen que si se pasa de los cuatro segundos hace lejos el aterrizaje del trueno, además, no hay mejor manera para agotar el tiempo. No tengo interés en dormir y la ausencia de luz en el departamento y la calle limita mis deseos por escuchar música. Siempre fui fan de The Doors y ahorita se me antoja “Riders on the storm”.  Por la ventana se alcanzan a ver los ríos de agua correr: unas cuantas parejas esco...