Tlaui-Cólotl Xoxotla [Tercera parte] Las gotas de la lluvia resbalan por su cara. No ha contado el tiempo que lleva sentado en la espera del camión que lo lleve a casa. Aunque, en el tiempo que estuvo hasta ahora han pasado cerca de cinco, quizá siete camiones. Ninguno iba para su ruta o ninguno lo convencía lo suficiente. Quizá ninguno vió y está perdido en la sensación de la lluvia sobre su rostro. Hoy no fue un día sencillo, mucha gente, mucho ruido, muchos papeles, juntas, estrés y no había probado más bocado que un cuernito relleno de jamón y queso con un café americano. Nunca ha sido un hombre de deseos exquisitos y mucho menos un hombre de interés en el buen comer, hace ejercicio, pretende comer frutas y verduras, pero nada excesivo. Mientras pensaba en todos los malestares de su día y probablemente de su vida, una señora de la tercera edad se postró frente a él a esperar el camión. Tampoco la percibió, tenía su mirada cuesta arriba en una posición de 45°, como...