Te volví a soñar, estabas ahí con aquella mirada que hacía que me perdiera en ti y con esa sonrisa que iluminaba mis días.
Estábamos en aquél lugar en donde nos conocimos; los pájaros cantaban y el cielo mostraba una tonalidad naranja, era un atardecer hermoso, como aquellos que solíamos contemplar mientras hablábamos de la vida, ¿recuerdas?
Te soñé, todo parecía perfecto, podía sentir tu amor en lo profundo de mi ser, en cada beso y abrazo; en realidad no hacía falta que hicieras algo para poder sentirlo.
Te soñé, pero desperté y caí en cuenta de que jamás volveremos a ser aquellas personas que derrochaban amor, incluso en días grises…
Nuestro tiempo terminó.
Comentarios
Publicar un comentario